ARTÍCULO: "Ser profesional en el arbitraje" - Basket Jaén
ARTÍCULO: "Ser profesional en el arbitraje"

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Un profesional de una actividad es aquel que, para ejercerla, necesita de unos conocimientos formales y especializados. Para convertirse en profesional de una actividad, una persona debe contar con una formación que avale los conocimientos adquiridos y la idoneidad para el ejercicio de la profesión.

La calificación de profesional no sólo está vinculada a los conocimientos, sino que también puede hacer referencia al compromiso, la ética y la excelencia en el desarrollo de la actividad laboral. El adjetivo profesional hace referencia a la actividad que se lleva a cabo como profesión, y no como afición o pasatiem-po. Esta diferencia puede apreciarse con claridad en el caso de los deportes. Una persona que practica un deporte todas las semanas no es un deportista profesional, ya que solo lo hace a modo recreativo o por salud. En cambio aquel que realiza una actividad todas las semanas a cambio de dinero es un profesional de este deporte.

El árbitro, por su función, es una persona que se caracteriza por su responsabilidad. Tiene la virtud no sólo de tomar una serie de decisiones de manera consciente, sino también de asumir las consecuencias que tengan las citadas decisiones y de responder de las mismas. Por eso ser árbitro implica un compromiso no solo en el ámbito deportivo sino también en el resto de nuestras vidas. El mundo del deporte es un espacio ideal de aprendizaje y entrenamiento para ejercer este compromiso. El deporte es un generador natural de oportunidades de mejora, con la ventaja de que al día siguiente te da otra oportunidad de aprendizaje y donde no sirve haber cumplido ayer porque hoy hay que volver a ser responsable en tu mejora individual y colectiva.

 “SER ÁRBITRO IMPLICA UN COMPROMISO Y UNA RESPONSABILIDAD”


Debemos pensar como preparamos nuestros partidos desde el momento en el que recibimos la designación. Cómo se planifica el viaje, independientemente de la categoría para la que hemos sido designados, y la preparación de todo lo que implica el conjunto del partido. Pero no solo la parte deportiva es la que nos hace árbitros.

Somos árbitros veinticuatro horas al día los siete días de la semana. Y nuestra vida privada forma parte de esta actividad que practicamos de manera voluntaria y por la que recibimos una remuneración económica. Por eso es tan importante que cuidemos nuestro día a día, nuestras formas a la hora de tratar con el resto de personas que forman parte de este mundo. Es esencial el respeto y la educación. Debemos tener una máxima y es : “trata como te gustaría ser tratado” y “muéstrate como te gustaría ser visto”.

“SOMOS ÁRBITROS 24 HORAS AL DÍA, LOS SIETE DÍAS DE LA SEMANA”

Finalmente, resaltar que el árbitro es un transmisor de “VALORES HUMANOS”, que colabora en la resolución y gestión de situaciones de dificultad, de las que se ve afectada no solamente su vida deportiva sino también su vida privada: trabajo, aficiones y relaciones sociales. Tener éxito profesional o convertir nuestro sueño en un fracaso, depende de la imagen que nos creamos en el mundo del deporte y del arbitraje.

Fuente: FEB

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